Un casamiento de honor o las damas de honor

Andy Warhol una vez dijo que todos tenemos 15 minutos de fama en nuestras vidas, si sumamos la ceremonia religiosa más la fiesta de casamiento tenemos un total de más de 6 horas de fama y ¿Qué hacemos con tanta fama? Absolutamente todo lo que siempre quisimos!!! Eso incluye elegir el vestido que siempre deseaste, bailar toda la noche, elegir el plato que más te gusta y compartir ese momento con las personas que más querés. ¿Y que tal si compartís esos momentos de atención y haces parte de tu “fama” de novia a tus amigas? Si sos el tipo de persona “amiguera” que disfruta cada momento con sus fieles amigas este es el momento ideal para elegir damas de honor.

Damas de Honor

Damas de Honor

La tradición indica que las damas de honor deberían ser, en cuanto sea posible, solteras y de edad próxima a la de la novia, también se dice que el máximo de damas de honor tiene que ser ocho. Originalmente la primer dama de honor debe ser la hermana de la novia y será ella quien aguardará la entrada de la novia a la iglesia y llevará la cola del vestido (por si no se acuerdan, Pippa Middleton se hizo famosa por acompañar a su hermana Kate en la boda real el año pasado). Sin embargo como vas a tener una clase de fama “nupcial” tenés la libertad de hacer y deshacer lo que quieras!!! No necesario que todas las damas de honor sean solteras o tengan una edad cercana a la tuya, tampoco tienen que ser exactamente ocho, lo importante es poder compartir ese momento y protagonismo al lado de las amigas, hermanas o primas que vos elijas.

Vestidos de las damas de honor

Es importante que esas damas de honor posean el mismo estilo y color de vestido a modo de diferenciarlas del resto de los invitados. Podés contratar una modista para que les haga los vestidos a medida a tus amigas o podés arreglar con ellas que asistan al evento por ejemplo con un vestido largo strapless en color magenta. También es importante asegurarte que ninguna otra invitada va a ir con un modelo similar o del mismo color. Eso incluso se puede hacer de manera informal contándoles a tus invitadas que no querés que se use cierto color de vestido. Al momento de entrar al altar las damas de honor pueden ingresar en fila con pequeños ramos de flores antes que entre la novia o pueden ingresar directamente detrás de ella y ubicarse en los primeros asientos. Si bien tener damas de honor en una boda es una tradición fuertemente anglosajona es un gesto de amistad y compañerismo que vale la pena incluir en tu casamiento. Es la mejor manera de honrar tu amor y amistad al mismo tiempo que compartís una noche única!

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